En las elecciones alemanas, el democristiano Friedrich Merz está bien posicionado para gobernar, ya que su partido fue el más votado, pero la ultraderechista AfD será la segunda fuerza parlamentaria, lo que provoca incertidumbre en la formación del gobierno. Por su parte, el actual canciller, Olaf Scholz, habló de un resultado «amargo», ya que su partido quedó tercero. Ahora, las diferentes formaciones polpiticas tendrán que negociar la suma de escaños.
