Hamás acusó a Israel de poner en «grave peligro» el pacto de cese el fuego, después el que el Gobierno de Benjamin Netanyahu anunció que se retrasaría la liberación de 620 presos palestinos, hasta que se haya asegurado la entrega de los próximos rehenes. Según un comunicado de la oficina del primer ministro israelí, los detenidos debían ser intercambiados por seis rehenes que sí retornaron a casa el sábado como parte de la primera fase de la tregua. Aquí, las razones que expone Israel.
