Naves marítimas del Ejército chino navegaron por la costa este de Australia durante esta semana, que Beijing calificó como ‘operaciones seguras’, pero que preocupan al gobierno australiano. Si bien el primer ministro del país oceánico, Anthony Albanese, reconoció que la alerta emitida por China evitó una situación de peligro inminente, afirmó que expresarán su molestia. La tensión entre Canberra y Beijing continúa en aumento
