Rusia ha estado vetada durante más de 10 años del atletismo y condicionada en el resto de los deportes desde Tokio 2020, primero por el llamado “dopaje de estado” y luego por las sanciones tras la invasión a Ucrania. Ahora podría encontrar un camino para volver a las canchas, justo a tiempo para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026.
