
A 20 km de Beirut, un convento se ha convertido en refugio para migrantes africanos. Con recursos limitados, trabajadoras domésticas se organizan para cocinar y repartir comida diariamente a decenas de personas. Su ayuda también llega a las calles, donde entregan bandejas de alimentos a quienes más lo necesitan en medio de la crisis.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!




