El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás está bajo amenaza desde que ambas partes se acusan mutuamente de violaciones. Israel afirma que Hamás no ha cumplido la orden acordada de liberar primero a los civiles, mientras que Hamás acusa a Israel de retrasar el regreso de los habitantes del norte de Gaza y disparar contra los palestinos. El acceso de ayuda humanitaria a Gaza también es eje de discordia, ya que las autoridades israelíes y egipcias afirman que se cumplen las condiciones acordadas, mientras que Hamás afirma que Israel bloquea suministros esenciales.
