La decisión de la Confederación Africana de Fútbol de despojar a Senegal de su título de campeón de la Copa Africana de Naciones 2025 generó una ola de indignación que enciende aún más los cuestionamientos sobre el ya desacreditado fútbol africano. Marruecos ahora ostenta la victoria en medio de un clima de controversia y críticas sobre falta de imparcialidad de las autoridades competentes.
