Rusia lanzó cerca de 400 drones y decenas de misiles contra Ucrania este 24 de marzo, dejando al menos cinco personas muertas y daños en múltiples regiones. El ataque, uno de los mayores en semanas, golpeó también el sistema energético de la nación invadida y se produce en medio de señales de una posible nueva ofensiva terrestre rusa.
