El “No” se impuso en el referendo con cerca del 54%, frente al 46% que respaldó el “Sí”. Los italianos rechazaron así la reforma judicial impulsada por el Gobierno de Giorgia Meloni. La derrota golpea directamente su autoridad política, cuya figura había acumulado una racha de victorias electorales en los últimos años. El referéndum fue percibido ampliamente como una prueba de confianza sobre su liderazgo, más allá del contenido técnico de la reforma.
