Donald Trump anunció que Estados Unidos e Irán han mantenido “conversaciones muy productivas” y ordenó posponer por cinco días los ataques contra infraestructura energética iraní. El anuncio, hecho el 23 de marzo en Truth Social, generó reacciones inmediatas en Teherán y provocó una caída en los precios del petróleo. Irán niega que existan negociaciones, mientras el futuro del conflicto sigue en suspenso.
