Las elecciones municipales en Francia dejaron un panorama más matizado de lo que anticipaban las encuestas. La extrema derecha avanzó, pero no logró conquistar grandes ciudades. Por su parte, la izquierda consolidó sus bastiones urbanos, mientras que el centro y la derecha tradicional resistieron mejor de lo esperado. De cara a las presidenciales de 2027, el mapa político se encuentra fragmentado y sin un único vencedor.
