Robert Mueller, exjefe del FBI, falleció a los 81 años el viernes 20 de marzo. Conocido por su pragmatismo y por documentar una supuesta injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses de 2016 y sus contactos con la campaña de Donald Trump, Mueller optó por no presentar cargos penales contra un presidente en ejercicio. «Me alegro de que haya muerto. ¡Ya no podrá hacer daño a gente inocente!», escribió Trump en redes.
