Este viernes 20 de marzo, la Administración de Donald Trump autorizó de manera temporal la compra y venta del petróleo iraní varado en alta mar, sumando esta decisión a la reciente relajación de sanciones al crudo ruso. La medida busca frenar el aumento del precio de la gasolina en medio de la guerra con Irán y el persistente cierre del estrecho de Ormuz.
