Los habitantes de las zonas rurales en México están preocupados por la presencia de grupos vinculados al narcotráfico. Armados con equipamiento militar de contrabando, proveniente de Estados Unidos, estos grupos se han convertido en el último recurso de defensa para frenar el despliegue del cartel La Nueva Familia Michoacana a lo largo de la ruta estratégica hacia Acapulco. El grupo de defensa vigila los pueblos mediante el uso de drones y el rastreo de combatientes de los carteles, ante la falta de asistencia del Ejército y la Policía.
