El Ejército israelí atacó un edificio residencial en pleno centro de Beirut, que había ordenado evacuar horas antes e intentado destruir en tres ocasiones en los últimos días. Israel afirma que Hezbolá ocultaba dinero en este edificio. Líbano registró otros dos ataques sin previo aviso. Mientras tanto, el desplazamiento masivo se intensifica.
