Dos meses después de levantar la Copa Africana de Naciones, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) despojó a Senegal de su título, para adjudicársela a Marruecos. Los jueces del Tribunal de Apelación de la CAF, se basaron en el artículo 82 del reglamento de la competición que dictamina que se declara perdedor a un equipo que abandona el terreno de juego antes de que finalice el tiempo reglamentado sin la autorización del árbitro; también se aplica el 84, que establece que el equipo que infrinja el 82, será excluido y perderá el partido 3-0.
