Brasil y Bolivia sellaron una nueva etapa de cooperación con acuerdos en seguridad, energía e inversión. El acercamiento busca frenar el crimen en la frontera común y atraer capital extranjero a una economía boliviana golpeada por la caída del gas y un Brasil resentido por el aumento de precios de los fertilizantes como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
