En Contexto repasa cómo la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y su posterior escalada está afectando infraestructura hídrica clave para una de las regiones con mayor escases de agua dulce natural del mundo. Los ataques contra plantas desalinizadoras fueron denunciados en Irán, Bahrein y en Irak y otros países de la región, como los del Golfo, que tienen más de 400 plantas desalinizadoras, temen que se vuelvan objetivos militares. Esto podría complicar el abastecimiento de este insumo crítico.
