El número de muertos por la guerra en Medio Oriente sigue aumentando: más de 1.300 en Irán y cientos en Líbano. Mientras Donald Trump asegura que el conflicto terminará “pronto”, Teherán parece prepararse para una confrontación prolongada. La gran incógnita es si esta guerra —cada vez más económica— será breve o un pulso de desgaste con consecuencias globales.
