Lituania, Estonia y Letonia, exrepúblicas soviéticas hoy miembros de la Unión Europea y la OTAN, llevaban dos décadas buscando independencia energética de Rusia. La invasión de Moscú a Ucrania en 2022 aceleró el proceso. El sábado anunciaron su desconexión de la red rusa y, este domingo, su integración sin incidentes a la red europea a través de Polonia.
