Quien asistió a los desfiles de las escuelas de samba en el Sambódromo de Río de Janeiro, debería haberse fijado en un artista de 84 años, cubierto de lentejuelas y joyas doradas, que danzaba con agilidad encima de un imponente carro alegórico. Era Ney Matogrosso, un cantante, performer y bailarín brasileño, nacido en 1941 y reconocido internacionalmente por su voz contratenor, su androginia y sus puestas en escena transgresoras…
