Tras una intensa sequía en 2024, Ecuador se enfrenta a una crisis energética que ha afectado gravemente a varios sectores, entre ellos, el ganadero y el agrícola. El país depende en un 72 % del agua para la producción eléctrica y, en medio de la crisis, el pasto del ganado se secó, lo que obligó a los trabajadores de las haciendas a vender animales, comprar alimento y abastecerse de combustible para poder mantener su producción. Informe de nuestros enviados especiales, Rodrigo Sedano y Aitor Txabarri.
