La ex secretaria de Estado aprovechó su forzada comparecencia del jueves ante un panel liderado por republicanos para pasar a la ofensiva y exigir al presidente Donald Trump que testifique sobre sus propios vínculos con el agresor sexual. La ex secretaria de Estado aprovechó su forzada comparecencia del jueves ante un panel liderado por republicanos para pasar a la ofensiva y exigir al presidente Donald Trump que testifique sobre sus propios vínculos con el agresor sexual. News | Euronews RSS
