La Administración de Donald Trump puso fin a la campaña antinmigratoria en Minnesota tras dos meses de operación, que provocó una ola de rechazo y oposición entre los habitantes. La ofensiva dejó dos personas muertas durante intervenciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), así como el arresto de un menor de edad. La decisión llega en medio de la aprobación de una propuesta de la Cámara de Representantes que exige a los estadounidenses comprobar su ciudadanía para inscribirse a votar.
