El primer ministro francés, François Bayrou, superó dos mociones de censura en el Parlamento, ganando así un respiro tras menos de dos meses en el cargo. Sin embargo, las votaciones no garantizan en absoluto su futuro a largo plazo. Bayrou, un veterano centrista nombrado por el presidente Emmanuel Macron en diciembre para poner fin a meses de crisis política, utilizó el pasado lunes un controvertido artículo constitucional para forzar la adopción del presupuesto de 2025, sin la votación del Parlamento.
