China respondió a la última ronda de aranceles de Donald Trump con una serie de medidas dirigidas a sectores específicos de las importaciones estadounidenses. Productos energéticos de Estados Unidos como petróleo crudo, el carbón y el gas natural licuado, así como algunos automóviles y equipos agrícolas, serían afectados por aranceles del 10% al 15%. Beijing también apunta a empresas estadounidenses con una investigación antimonopolio contra Google.
