Una ola de aire ártico golpea Estados Unidos con temperaturas extremas de hasta -45 °C, afectando a decenas de estados durante todo el fin de semana. Millones de residentes se preparan con alimentos, agua y calefacción, mientras las autoridades recomiendan permanecer en casa y acudir a refugios en caso de necesidad. Cerca de 190 millones de personas podrían verse impactadas por la tormenta de hielo, que ya ha provocado cortes de energía, bloqueos en carreteras y cancelaciones de vuelos.
