En la frontera entre Irán y el este de Turquía reina una calma relativa, aunque cientos de personas cruzan cada día. No hay un éxodo masivo, pero Turquía se prepara ante esa posibilidad. Tras el supuesto ataque previsto por EE. UU., iraníes que regresan lo hacen con miedo, mientras quienes salen relatan escenas de terror tras días sin poder contactar a sus familias. Desde Kapikoy, nuestro enviado especial, Adrià Rocha, nos da más detalles.
