Starlink, la red satelital de Elon Musk, ofrece internet en lugares sin fibra óptica ni señal telefónica. Desde aldeas amazónicas hasta zonas de conflicto en Ucrania o protestas en Irán, permite comunicación rápida y difícil de interceptar. Con una antena y un router, los usuarios acceden a la red. El Gobierno iraní ha intentado bloquear o rastrear su uso para frenar la difusión de información.
