Tras la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada ante la Asamblea Nacional, presidida por su hermano Jorge Rodríguez. Juntos se consolidan como la nueva cara del poder en Venezuela. Denunciar el imperialismo estadounidense forma parte del ADN político de Delcy, herencia de su padre Jorge Antonio Rodríguez, exguerrillero de extrema izquierda.
