Las imágenes recorren el mundo: Nicolás Maduro, esposado y escoltado por agentes de la DEA, fue conducido a un tribunal en Manhattan. En la audiencia preliminar, principalmente procesal, el mandatario venezolano se definió como “prisionero de guerra” y se declaró no culpable de los cargos en su contra. El juez fijó la próxima cita para el 17 de marzo de 2026.
