Los habitantes de la Franja de Gaza recibieron el Año Nuevo en condiciones extremas, viviendo en tiendas sin protección adecuada frente al frío y la lluvia. Pese a un frágil alto el fuego entre Hamás e Israel, la situación humanitaria sigue siendo crítica. Agencias alertan que la prohibición israelí a 37 ONG podría agravar la crisis, limitando la llegada de ayuda esencial y afectando a miles de desplazados.
