Las tensiones aumentan en Irán en medio de protestas por el alto costo de la vida y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad que han dejado varios muertos. Altos funcionarios iraníes advirtieron a Estados Unidos contra cualquier injerencia, considerada una “línea roja”. Aunque los disturbios no alcanzan la magnitud de las protestas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, el Gobierno acusa presiones externas mientras promete atender las demandas sociales.
