Por primera vez desde el asedio de la ciudad de Al-Fashir por parte de paramilitares, un equipo de la ONU pudo visitar esta localidad en el oeste de Sudán. La coordinadora humanitaria, Denise Brown, afirmó que este territorio, que contaba con más de un millón de habitantes antes de la guerra, es ahora una sombra de lo que fue y que los supervivientes están traumatizados.
