El teatro de Mariúpol, gravemente dañado durante el asedio de la ciudad portuaria en 2022, reabrió sus puertas bajo la Administración rusa, con una nueva bandera en la entrada. Las autoridades rusas, con el apoyo del ayuntamiento de San Petersburgo, han presentado la estructura renovada como un símbolo de renovación e integración en Rusia. Esta reapertura contrasta fuertemente con la historia del teatro, que sirvió de refugio a más de mil civiles, entre ellos niños, durante la invasión rusa.
