La demolición de un monumento chino en Panamá, que simbolizaba la amistad entre ambas naciones, ha suscitado polémica. El lugar, que antes estaba adornado con un arco chino y esculturas de dragones, fue despejado por orden de la Alcaldía, por «motivos de seguridad» y debido a la «expiración de la concesión del terreno». Esta decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y China por la influencia que ejercen sobre el canal de Panamá, una vía navegable vital para el comercio mundial.
