Tras una intensa jornada de combates y tiroteos que duraron más de siete horas, Turquía confirmó la muerte de tres policías y seis supuestos militantes del autoproclamado Estado Islámico en medio de una operación policial. Las autoridades de Estambul explicaron que con el operativo, Turquía consiguió desarticular una célula que buscaba atentar contra objetivos no musulmanes durante las fiestas navideñas y de fin de año. Informa nuestro corresponsal, Adrià Rocha.
