Con la llegada de la Navidad, un campamento de migrantes situado cerca de la vía férrea en Ciudad de México se convierte en un lugar de resiliencia y nostalgia. Los intentos por recrear un ambiente familiar y festivo, pese a la larga espera, ponen de manifiesto tanto las dificultades como las esperanzas de quienes buscan refugio. Las rígidas políticas migratorias de México y Estados Unidos sumen a muchos en la incertidumbre, y miles de migrantes continúan aguardando una respuesta. Informe de Juan Carlos Aguirre.
