«Israel responderá en consecuencia», advirtió el primer ministro Benjamin Netanyahu, el miércoles 24 de diciembre, después de que un oficial militar resultara herido por una explosión en Rafah, dentro de la zona gazatí controlada por las tropas israelíes. Hamás negó la responsabilidad en el asunto al sugerir que el explosivo podría ser un residuo del conflicto. Entre tanto, una coalición de 14 países condenó la política expansionista de los colonos en Cisjordania.
