Por primera vez desde noviembre, Jair Bolsonaro sale de prisión para someterse a dos operaciones: una hernia y un tratamiento contra las crisis de hipo derivadas de la puñalada de 2018. El expresidente cumple una condena de 27 años y 3 meses por planear un golpe de Estado. Su esposa Michelle podrá acompañarlo durante una hospitalización que se estima entre 5 y 7 días.
