El espíritu navideño ilumina Belén, donde cristianos y musulmanes se reúnen con música y villancicos. Sin embargo, la tristeza por Gaza y Cisjordania se refleja en un pesebre con el Niño Jesús entre escombros. Tras dos años difíciles y sin turismo, la ciudad que depende de visitantes mantiene viva la esperanza durante la celebración de Navidad. Desde Belén, nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz, nos cuenta más.
