Un atentado con explosivos mató el miércoles 24 de diciembre a tres personas, incluidos dos policías, en un barrio de Moscú, muy cerca del punto donde, días atrás, un coche bomba mató a un general de alto rango del Kremlin. La inteligencia ucraniana se atribuyó el más reciente ataque, aunque no el primero. Moscú abrió una investigación penal, mientras los acercamientos de paz entre ambas naciones, mediados por Washington, se materializan en renovados borradores de alto el fuego.
