Un total de 650 drones y 30 misiles hicieron parte de la más reciente ofensiva rusa contra Ucrania, según confirmó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Los ataques alcanzaron al menos 13 regiones del país y, aunque muchas de las amenazas fueron derribadas, también se registraron impactos contra infraestructura civil. Para Zelenski, el ataque “refleja las prioridades de Rusia” en medio de las negociaciones para poner fin a la guerra.
