Los ministros franceses presentaron una ley de emergencia temporal que prorroga los niveles actuales de impuestos, deuda y gasto hasta enero. El Gobierno quiere dar más tiempo al Parlamento para alcanzar un consenso sobre el presupuesto. Sin embargo, si el estancamiento persiste, el primer ministro Sébastien Lecornu podría verse obligado a eludir al Parlamento, arriesgándose así a una moción de censura.
