Estados Unidos ha endurecido su postura con respecto a Venezuela, después de que el presidente Donald Trump confirmara su intención de conservar o vender el petróleo incautado en buques venezolanos interceptados en aguas internacionales. Esta decisión se produce tras las sanciones impuestas por la Casa Blanca a los buques que zarpan de Venezuela, con el objetivo de presionar al Gobierno de Nicolás Maduro.
