El presidente de Colombia, Gustavo Petro, decretó una emergencia económica por 30 días para intentar tapar el hueco fiscal que, según su gobierno, deja el hundimiento en el Congreso de una reforma tributaria clave para el presupuesto de 2026. La medida abre la puerta a impuestos extraordinarios, sin que aún se conozcan cuáles, en un momento en que el Ejecutivo advierte de una «crisis fiscal inminente».
