Un año después de la tragedia, la justicia ecuatoriana dictó sentencia en el llamado caso Malvinas. Once militares fueron condenados a 34 años de prisión por la desaparición forzada de cuatro menores en Guayaquil, cuyos restos calcinados aparecieron en diciembre de 2024. Otros cinco recibieron 30 meses de cárcel y un procesado fue absuelto. El tribunal ordenó además una indemnización de 10 mil dólares a las familias y disculpas públicas.
