La ciudad de Belén, donde según la tradición cristiana nació Jesús, celebra sus primeras fiestas desde 2023. Hasta ahora rechazaba hacerlo en solidaridad con sus hermanos palestinos de Gaza, pero este año ha querido transformar la luz navideña en un rezo de esperanza. También porque la violencia en Medio Oriente ha ahuyentado a todos los peregrinos dejando irreconocible y sin trabajo a una ciudad que vive casi plenamente del turismo. Lo cuenta desde el terreno nuestra corresponsal Janira Gómez Muñoz.
