A solo tres meses de su llegada al poder, el primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, anunció la disolución del Parlamento. Las nuevas elecciones deberán realizarse en un plazo máximo de dos meses. Con minorías en la asamblea, el premier había prometido al Partido del Pueblo, una reforma a la Constitución. La crisis política se suma al conflicto del trazado fronterizo con la vecina Camboya que ya ha dejado a miles de personas desplazadas.
