A dos meses del plan de paz impulsado por Donald Trump, Gaza sigue sin alcanzar un cese al fuego y las condiciones de vida de los palestinos no mejoran. Aunque Israel ha reducido la intensidad de sus ataques, continúan los bombardeos: más de 380 muertos y 900 heridos. Hamás denuncia 738 violaciones de la tregua. La mayor preocupación es la “línea amarilla”, que Israel debía respetar con un retiro parcial, pero que ha cruzado a diario, causando la muerte de civiles, incluidos niños. Desde Jerusalén, nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz, nos amplía.
